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¿Cómo poner límites a nuestros hijos? (2a parte)

Desde la sección: Aprendizaje y Desarrollo, Psicología
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Jun 11, 2010 - 11:25:14 AM

Continuación de ¿Por qué y cómo poner límites a nuestros hijos?

Seguramente has escuchado por todas partes que debes poner límites a tus hijos, que ellos lo necesitan y lo piden a gritos. Es verdad, sin embargo, resulta fácil decirlo, pero muy difícil hacerlo.

Tips para poner límites

Elige tus batallas:

  • Recuerda que debes ir poco a poco, no le pidas que de un jalón cumpla con todo lo que esperas, nunca lo va a lograr.
  • Haz con tu pareja una lista de cosas que deseas que tu hijo logre y cumpla.
  • Divide esa lista en lo que es fundamental, lo que es importante y lo que es accesorio (F-I-A), pero siempre en acuerdo con tu pareja, lo cual es la parte más difícil.
  • Una vez realizada la clasificación, elige uno o dos de los aspectos fundamentales, ya que es con lo que vas a empezar.
  • Los demás aspectos de la lista vas a saltártelos por el momento, no puedes pelearte por todo, si lo haces te perderás de la cercanía emocional con tu hijo y convertirás tu casa en un campo de batalla.
Distingue entre consecuencia y represalia:
  • Piensa en una consecuencia lógica, inmediata y proporcional para la tarea que elegiste; plantéala en positivo, es decir, qué pasa o qué obtiene si lo logra.  
  • Recuerda que una represalia no es una consecuencia lógica sino una forma de agredir, hacer enojar o lastimar a nuestros hijos, que nace de nuestro propio enojo y coraje.
  • Si ves que tus consecuencias tienen tintes de represalia, cambia el rumbo.
Establece un programa de concesiones y obligaciones:
  • Una vez que hayas escogido las conductas que quieres que tu hijo logre y determines las consecuencias que obtiene al lograrlo, crea un programa claro (deben ser sólo dos o tres para empezar).
  • Escribe el programa en una cartulina, dibújalo, usa recortes y flechas que ayuden a dejar muy claro a tu hijo lo que esperas de él y lo que pasa si lo cumple. Es importante que lo comprenda y que siempre esté a la vista.

Ejemplo:
             Acción                                                             Consecuencia
Niño bañado a las 7:00 p.m.                        Niño que puede ver el programa de TV
Niño que terminó solo su tarea a las 4:00        Niño que puede jugar canicas con mamá
  • El programa o reglamento debe ser corto, claro y en positivo. En cuanto a las consecuencias, deben ser siempre las mismas para la misma conducta, no deben estar relacionadas con sentimientos o comprometer la relación de los hijos con los padres; por ejemplo, “si no se bañan me enojo, no les hablo o no los quiero”.
Cumple al pie de la letra el programa de concesiones y obligaciones:
  • Se firme y constante durante tres semanas. Ponte fuerte y no flaquees, tampoco negocies o cambies las consecuencias.
  • No te pelees, ni te enojes, sólo cumple lo que dice el reglamento, tanto lo positivo como lo negativo.
  • Elige consecuencias que le interesen a tu hijo y que desee obtener, y hazle ver lo que se puede perder si no cumple sus compromisos.
  • Hazle saber a tu hijo que no cumplir con las obligaciones le afecta a él mismo porque le impide obtener lo que desea y no es una forma de hacerte enojar a ti o entrar en conflicto contigo.
  • Si cumples siempre, te convertirás en una figura de autoridad para tu hijo y él accederá.
  • No te desesperes, seguramente las primeras tres semanas serán muy difíciles, pero si resistes después tendrás una gran paz. Por favor, ¡no te des por vencida!
Muchas veces se piensa que los problemas de disciplina tienen más que ver con el niño y con su forma de ser que con la autoridad. Esto tiene algo de verdad, existen niños más difíciles y retadores; en cambio, otros son más dóciles. Te invitamos a reflexionar en esto con un ejemplo real:

Juan se fue a Estados Unidos de vacaciones y rentó un coche, siguió las normas de tránsito al pie de la letra; al llegar a un semáforo se detenía aun cuando la luz estaba en amarillo, hacía un alto total en las señales de “alto”, respetaba los límites de velocidad y los sentidos en todo momento, así como los lugares para personas con discapacidad en los estacionamientos. Todo esto lo hizo sin que hubiera policías cerca de él.

El mismo Juan regresó a México, tomo un taxi y le dijo al conductor que se pasara el alto porque duraba mucho —yo respondo, aseguró. Una semana después se pasó un alto y cuando llegó el policía lo sobornó para que no le levantara una infracción. En cuanto a los límites de velocidad, se comporta como si no los conociera, y si no encuentra lugar en el estacionamiento le pide al encargado que le abra uno destinado para las personas con discapacidad.

¿Qué pasó con Juan? ¿Cambió su código de ética? ¿Su sistema de valores y educación se transformaron? Juan reconoce a la primera autoridad como consistente, firme, solvente e incorruptible, y por lo tanto la respeta. Te invito a convertirte en una autoridad así para tus hijos, que te ayude a formar adultos correctos, formales, respetuosos, responsables y tolerantes.

Por: Psicóloga Fredelle Bissu Cohen
Grupo Julia Borbolla

Características:

Psicóloga Fredelle Bissu Cohen
Grupo Julia Borbolla
Lic. en Psicología por la Universidad Iberoamericana. Titulada con Excelencia académica. Realizó su maestría en Investigación Psicoanalítica en la Asociación Mexicana de Psicoterapia Psicoanalítica A.M.P.P. Se especializa en dar  terapia y apoyo emocional a niños y adolescentes. Su experiencia con niños pequeños le ha permitido crear técnicas terapéuticas y talleres grupales eficaces para el manejo emocional. Certificada en Proyecto Antenas y Escudo de Dignidad. Capacitadora y conferencista


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